Juicios por presuntas tragadas siguen estancados por reiteradas chicanas

Entre las causas frenadas el año pasado mediante chicanas figuran las del senador Rodolfo Friedmann (ANR, oficialista) y del exintendente de Concepción Alejandro Urbieta (PLRA), ambas de presunta lesión de confianza.

Así como otros sonados casos como el del diputado Ulises Quintana (ANR, cartista), el exgobernador de Presidente Hayes Óscar “Ñoño” Núñez (ANR, cartista) y los extitulares de Petropar, Patricia Samudio y de la Dinac, Édgar Melgarejo (ANR, oficialista), entre otros, Rodolfo Friedmann y Alejandro "Tati" Urbieta lograron el año pasado, mediante incidentes, que sus procesos no lleguen a juicio.


El caso de Friedmann es uno de los más mediáticos, ya que implica un presunto desvío de fondos del programa Merienda Escolar, durante su administración de la Gobernación de Guairá.


Friedmann Alfaro, junto a su esposa Marly Figueredo y otras tres personas están acusadas por lavado de dinero, administración en provecho propio, cohecho pasivo agravado y asociación criminal desde junio del año pasado, sin embargo, en todo ese tiempo los incidentes impidieron la realización de la audiencia preliminar.


Mediante una serie de recusaciones e incluso recurriendo al nombrando un defensor que abiertamente generaba causales de inhibición de uno de los magistrados, el senador oficialista logró dilatar la realización de la audiencia para determinar si su caso va o no a juicio.


Según la acusación fiscal Friedmann habría utilizado la empresa Eventos y Servicios S.A. (ESSA), ligada al mismo, para direccionar el dinero en su beneficio.


Por su parte, Alejandro Urbieta está también sospechado de lesión de confianza por un presunto desvío de G. 1.596 millones.


En su caso, el pasado 28 de diciembre se intentó una vez más realizar su audiencia preliminar, sin embargo, dicha posibilidad se vio nuevamente frustrada ya que el imputado presentó un recurso de reposición que estaba sin resolución aún.


El exintendente fue imputado en marzo del año pasado, y desde entonces el caso no tuvo grandes avances, a tal punto que ni siquiera un juez penal de garantías ha podido analizar si admite o no la imputación presentada por la Fiscalía.


El mencionado presunto perjuicio patrimonial corresponde a obras presuntamente de baja calidad e inconclusas que realizó durante su administración.


Alejandro Urbieta es además el hermano del diputado nacional, Luis Urbieta (ANR, oficialista).


Fuente: ABC Color.

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